Archive for 8 octubre 2013

EL TLC COLOMBIA-ISRAEL: ¿IMPULSA LA AGRICULTURA O LA GUERRA?

El pasado 30 de septiembre fue anunciada, por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la firma del TLC con el Estado de Israel. Las oportunidades del comercio internacional se convierten en la plataforma propicia para prometer un porvenir para el país que entra en clara contradicción con sus evidentes fines. ¿Cuáles serían los sectores verdaderamente beneficiados con este tratado?

Ante la inminente firma del Tratado de Libre Comercio entre Colombia e Israel, anunciada por el gobierno nacional como un gran logro para posicionar al país en la dinámica más novedosa del comercio internacional, es oportuno ver más allá del mensaje que la prensa oficial retransmite y ubicar cuáles son los sectores que realmente se benefician y cuáles los que una vez más son agredidos con los inequitativos acuerdos. Por esta razón desde la campaña Boicot, Desinversión y Sanciones al Estado de Israel – sección Colombia, hemos preparado este artículo que muestra otra cara de lo que hay detrás del Tratado y que da cuenta de las otras cifras que nos ocultan.

Con bombos y platillos, el lunes 30 de septiembre pasado, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo anunció la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC), como una gran oportunidad para la agricultura colombiana. Pero documentos públicos elaborados conjuntamente por los gobiernos colombiano e israelí demuestran que este TLC profundizaría aún más la relación militar entre los dos países, impulsando las importaciones de armas a Colombia sin aportar al bienestar de la mayoría del pueblo colombiano.

Importaciones de productos israelíes a Colombia: ¿más armas para un país que busca la paz?

Para saber qué clase de productos nos traería desde Israel el TLC, tenemos que saber qué se está importando actualmente. En este sentido, una serie de comunicados de prensa disponibles en la página del Ministerio de Comercio muestra que ahora se importan teléfonos (15%), radares y sus partes (10%) e hilados (5%).[i] ¿Será que el comercio actual con Israel es tan variado que el rubro principal, es decir los teléfonos, apenas alcanza el 15%?

Sin embargo, el Estudio Conjunto publicado por los gobiernos colombiano e israelí en diciembre 2011[ii] muestra otra historia; en la sección “información de comercio basada en los datos colombianos”, se precisan los “aviones y otras aeronaves” en el primer lugar de las importaciones colombianas provenientes de Israel. Dichas transacciones se hicieron por valor de USD 86,5 millones durante el 2010, el último año registrado, lo cual representó el 32,2% de las importaciones en ese año. Estos no serían aviones comerciales sino militares, como los aviones no tripulados (“drones”) y helicópteros militares producidos por el Grupo Elbit, una empresa israelí que ocupa el primer lugar en la lista de los “supercontratistas de la seguridad” en Colombia, elaborada por la Silla Vacía.[iii]

El segundo producto importado es “armas”, con el 11,9% del total. Si sumamos “partes de aviones” y “partes de armas”, estos cuatro rubros militares suman USD 133,2 millones, es decir el 48.9% del total.

Igualmente, los rubros militares son los que tendrían mayor crecimiento con el TLC; dos de los tres sectores que se proyecta que van a registrar el aumento más importante, según el estudio “SMART” realizado por el gobierno colombiano en el mismo documento, serán “aeronaves, naves espaciales y partes de las mismas” (un aumento de USD 6,9 millones) y “armas, municiones, y partes y accesorios de las mismas” (un aumento de USD 6,8 millones).[iv]

¿Vamos a exportar yuca o carbón?

Aunque el Ministerio pregona los beneficios para el agro colombiano, resulta difícil creer que Israel va a comprar una cantidad importante de productos agrícolas del otro lado del mundo. El café, que ya entra al mercado israelí sin aranceles, apenas constituyó el 2,7% de las exportaciones colombianas en el 2012,[v] lo cual representa el 0.6% de las exportaciones colombianas de este producto.[vi] Mientras que el 94,3% de las exportaciones a Israel correspondió al carbón. ¿Necesitamos un TLC que impulsa el sector minero-energético, principalmente en manos de empresas multinacionales y que tanto daño ha hecho al país?

En este mismo sentido, el Estudio Conjunto publicado por los gobiernos colombiano e israelí en diciembre de 2011 reconoce que el crecimiento de las exportaciones colombianas será “mucho menor” que el crecimiento previsto de las exportaciones israelíes. El documento proyecta “un crecimiento del 2%, equivalente a un poco más de 1 millón USD”.[vii] Es claro entonces que en lugar de “relanzar la balanza comercial entre los dos países”, esta va en realidad a desbalancearse más beneficiando a Israel de manera desigual.

Inversión, propiedad intelectual, medidas fitosanitarias…: ¡el TLC con EEUU, otra vez!

El ministro de Comercio, Sergio Díaz Granados, enfatiza que el TLC con Israel es “un Tratado de última generación, lo que quiere decir que incorpora en lo pactado disciplinas que van más allá del comercio de bienes, incluyendo también capítulos de Inversión, Servicios y Contratación Pública”.

Aunque todavía no tenemos el texto completo del acuerdo, podemos concluir que este incorporará las mismas cláusulas nocivas que se han incluido en otros TLCs firmados en recientes años. Entre ellas estarían el fortalecimiento de la “propiedad intelectual” y el consecuente aumento en los precios de los medicamentos; la posibilidad de que la fuerte industria farmacéutica israelí intente patentar seres vivos; mecanismos de solución de controversias que interpretan como barreras al libre comercio cualquier intento de garantizar estándares mínimos de protección tanto a los y las trabajadoras, como a las y los consumidores; y medidas fitosanitarias que, a su vez, actúan efectivamente como barreras que impiden el ingreso de bienes agrícolas colombianos al mercado israelí.

Más plata para la guerra en Colombia, más plata para la guerra en Palestina

La presencia de empresas israelíes de seguridad en Colombia no es nueva. En 1988 la empresa Ankal facilitó la contratación del mercenario israelí Yair Klein para entrenar grupos paramilitares, con el beneplácito del Ministerio de Defensa. Más tarde, en 2005, Israel se convirtió en el primer proveedor de armamento para el gobierno colombiano; y hoy en día, tres de las 15 firmas contratistas de la seguridad más grandes de Colombia son israelíes.

La existencia de un conflicto armado interno es una situación común entre los dos países, que podría ser considerada una tragedia humana y no solo una oportunidad para los negocios. Pero el estado de guerra permanente permite a los gobiernos de ambos países destinar un gran presupuesto para los gastos armamentísticos: tanto en Palestina como en Colombia, las armas de que se provee a las fuerzas de seguridad se usan para combatir a grupos armados, pero también se utilizan para controlar a la población y reprimir movilizaciones populares. Esto lo vimos nuevamente en el reciente paro agrario, en el que ante la insuficiencia de las llamadas “armas no letales” del ESMAD, llega el ejército respaldando a los antidisturbios con armas de fuego que descarga contra civiles desarmados. El TLC con Israel no haría sino agudizar esta dinámica.

Aunque el Ministerio de Comercio ha querido ocultarlo, sus mismos documentos confirman que las importaciones de Israel a Colombia se enfocan al sector militar, y que es el sector que con mayor facilidad va a crecer con el TLC. En un momento en que se está negociando el fin del conflicto armado con las FARC y eventualmente con el ELN, Colombia no necesita más armamentos, sobre todo armas ya “probabas sobre el terreno” contra la población civil palestina. Los gastos militares se deben redireccionar hacia la educación, la salud, el apoyo real a los campesinos y campesinas, con la consolidación y fortalecimiento de un mercado interno autónomo y la garantía de otros derechos fundamentales.

Por todas estas razones, como pueblo afectado por la oprobiosa guerra interna, la segregación, la expoliación de los recursos nacionales y la creciente militarización de nuestros campos y ciudades, y en solidaridad con el pueblo palestino, víctima de similares problemáticas propiciadas por el Estado de Israel, nos oponemos a la firma del TLC Colombia-Israel.

¡No al TLC con Israel, no más guerra para el pueblo colombiano ni para el palestino!

Campaña de Boicot a Israel en Colombia.

https://www.facebook.com/boikot.israel.39

https://twitter.com/BDSColombia

https://boicotisraelencolombia.wordpress.com/

[i] Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. “Israel buen aliado para el comercio, la inversión y la cooperación”. www.mincit.gov.co/publicaciones.php?id=6875

[ii] Gobiernos colombiano e israelí. Joint Study on the feasibility of an FTA between Colombia and Israel. Diciembre 2011. P. 7-8. www.tlc.gov.co/descargar.php?id=62447

[iii] La Silla Vacía. “Estos son los supercontratistas de la seguridad”. 10 agosto 2013. http://www.lasillavacia.com/historia/estos-son-los-supercontratistas-de-la-seguridad-45370

[iv] Joint Study on the feasibility of an FTA between Colombia and Israel. P. 21.

[v] Ibíd. P. 5, p. 22.

[vi] Según el Ministerio de Comercio, en el 2012 se exportó USD 14.364.000 de café a Israel. Según la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, en el mismo año las exportaciones totales de este producto fueron de USD 2135,26 millones. Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Estudio sobre el comercio con Israel. 3 de abril de 2013. P. 2. https://www.mincomercio.gov.co/descargar.php?id=57954. www.federaciondecafeteros.org/static/files/Exportaciones_valor_mensual.xls.

[vii] Ibíd. P. 22.

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Llamado al boicot a la Conferencia de Historia Oral de la Universidad de Jerusalén: Una carta abierta

La siguiente carta abierta se envió el 12 de agosto a historiadores/as y académicos/as con planes de participar en la Conferencia Internacional de Historia Oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén en Junio de 2014. La carta lleva la firma de más de 200 académicos/as y historiadores/as orales comunitarios/as y está recogiendo cada vez más firmas; ha sido avalada por las campañas de boicot académica y cultural AURDIP (Francia), BAB (Alemania), BOYCOTT! (Israel), BRICUP (Reino Unido), InCACBI (India), PACBI (Palestina), PBAI (España), USACBI (EEUU) y por la Alternative Information Centre (Israel). Igualmente, cuenta con el aval de Independent Jewish Voices Canada; University of Toronto SJP (Canadá); SJP de UCLA; y de Ronnie Kasrils, antiguo ministro del gobierno surafricano, activista anti-apartheid y escritor.

 Para agregar su nombre a esta lista de firmantes por favor escriba al correo hebrewuconferenceboycott@gmail.com.

La sociedad palestina llama al boicot contra sus ocupantes.

 Campaña de boicot a la Conferencia de Historia Oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén

 Agosto 12, 2013

 Apreciados/as colegas:

Somos un grupo de historiadores/as orales y académicos/as Palestinos/as, Israelíes y otros/as de Europa, Sudáfrica y América del Norte quienes les llamamos a boicotear la “Conferencia Internacional de Historia Oral” de junio de 2014, organizada por la facultad de Historia Oral del Instituto Avraham Harman del Judaísmo Contemporáneo, de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Aunque todas las universidades israelíes son profundamente cómplices de la ocupación, el colonialismo de los asentamientos y el apartheid, la Universidad Hebrea de Jerusalén se destaca en este respecto, como explicamos a continuación.

 Sus acciones tienen un impacto directo sobre nuestra lucha compartida por la paz con justicia en Palestina-Israel y sobre nuestra solidaridad con académicos/as palestinos/as cuyas universidades han sufrido cierres, bloqueos e incluso bombardeos por parte de la aviación israelí durante las últimas décadas; dichas universidades han enfrentado la larga y brutal ocupación israelí de Jerusalen Oriental, Cisjordania y Gaza.

 Concretamente, una parte de la tierra sobre la cual se ampliaron los edificios e instalaciones del campus de Mount Scopus se adquirió como resultado de la confiscación ilegal por Israel de 3.345 dunums de tierra palestina en 1968.[1] Dicha tierra confiscada en Jerusalén Oriental es territorio ocupado, según el derecho internacional. La anexión de Jerusalén Oriental al Estado de Israel, y la aplicación en este territorio del derecho interno israelí, constituyen violaciones al Cuarto Convenio de Ginebra, y han sido denunciadas en repetidas ocasiones como nulas y sin validez por la comunidad internacional, incluyendo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (Resolución 252 del 21 de mayo 1968). El traslado de personal y estudiantes israelíes a trabajar y vivir en territorio ocupado palestino compromete a la Universidad Hebrea en graves violaciones del Cuarto Convenio de Ginebra.

 Asimismo, la universidad es cómplice del trato desigual a las y los palestinos, incluyendo a los que son ciudadanos/as de Israel. [2] Por ejemplo, no ofrece servicios educativos a los y las residentes de Jerusalén y las zonas aledañas, en contraste con la educación brindada a grupos judíos; no se ofrecen cursos en árabe. [3] Además, la Universidad Hebrea optó por callarse cuando el gobierno israelí excluyó a toda la población de Gaza de la posibilidad de registrarse y estudiar en la universidad. Estudiantes palestinos/as de Gaza tienen mayores posibilidades de ser aceptados/as por universidades estadounidenses que por la Universidad Hebrea.

Esta Universidad restringe la libertad de expresión y de protesta de sus pocos estudiantes palestinos/as. Por ejemplo, prohibió un evento de conmemoración de la invasión de la Franja de Gaza en el 2008-2009, en que aproximadamente 1.400 palestinos/as fueron asesinados/as por las fuerzas israelíes. [4] Por otro lado, la Universidad Hebrea ofrece ventajas y beneficios a estudiantes que participaron en esa invasión como soldados/as.

 En diciembre 2012, el Ministro de Defensa Israelí aprobó el reconocimiento de la Universidad de Ariel en la colonia ilegal de Ariel como universidad israelí dentro del sistema académico israelí. Como resultado, el personal de la Universidad Hebrea participó en los comités de supervisión y promoción de estudiantes y personal de la universidad colonial de Ariel; además, el personal (únicamente judío) de dicha universidad participa en los comités de supervisión y promoción de estudiantes y personal de la Universidad Hebrea. La Universidad Hebrea reconoce los títulos académicos brindados por la Universidad Ariel, que se construyó sobre tierra palestina confiscada y se ubica en medio de comunidades palestinas, pero no reconoce títulos brindados por la cercana Universidad Al-Quds. [5]

 Paradójicamente, la organización de la conferencia de historia oral está a cargo de un instituto que lleva el nombre de Avraham Harman, presidente de la Universidad Hebrea desde 1968 hasta 1983. Este hombre, como presidente de la Universidad Hebrea, fue directamente responsable por la reconstrucción y ampliación del campus original de Mount Scopus, construido sobre tierra de palestinos/as ilegalmente confiscada en Jerusalén Oriental.

En un momento en que el movimiento internacional de boicot a las instituciones académicas y culturales israelíes avanza a raíz de la flagrante y persistente violación israelí de los derechos humanos y políticos del pueblo palestino, instamos a los académicos/as y profesionales a reflexionar sobre las implicaciones de participar en una conferencia promovida por una institución cómplice, y abstenerse de dicha participación. La conferencia representa un intento de mejorar la imagen y reputación de la Universidad Hebrea de Jerusalén en el occidente y tapar el hecho de que la universidad está cercanamente asociada con la anexión israelí y las políticas del “Muro de Separación/Apartheid”, políticas que fueron fuertemente condenadas por la Corte Internacional de Justicia de La Haya el 9 de julio del 2004. [6]

 Dado que los poderes internacionales hegemónicos son activamente cómplices en permitir y perpetuar las políticas coloniales y opresivas de Israel, creemos que la única vía abierta para lograr la justicia y hacer respetar el derecho internacional es el trabajo sostenido de parte de la sociedad civil palestina e internacional para presionar a Israel y sus instituciones cómplices a que terminen esta opresión.

 Inspirado por el boicot cultural exitoso al Sudáfrica contra el apartheid, y con el respaldo de importantes sindicatos y grupos culturales, en el 2004 la Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI, por sus siglas en inglés) emitió un llamado al boicot académico y cultural de instituciones involucradas en el sistema israelí de ocupación, colonialismo y apartheid. El llamado palestino pidió a la comunidad académica internacional “abstenerse de participar en cualquier forma de cooperación, colaboración o proyectos conjuntos en el ámbito académico y cultural con instituciones israelíes.” [7]

 Luego de esto, en el 2005 una abrumadora mayoría de la sociedad civil palestina llamó a una campaña integral de BDS, basada en los principios de los derechos humanos, la justicia, la libertad y la igualdad. [8] El movimiento BDS adopta una estrategia noviolenta y moralmente consistente de exigir que Israel respete los mismos estándares de derechos humanos y el derecho internacional que otras naciones. Pide a la comunidad académica internacional acatar el llamado al boicot, como lo hizo en la lucha contra el apartheid sudafricano, hasta que “Israel se retire de todas las tierras ocupadas en 1967, incluyendo Jerusalén Oriental; quite todos sus asentamientos de estas tierras; acepte las resoluciones de las Naciones Unidas con respecto a la restitución de los derechos de los y las refugiadas palestinas; y desmantele su sistema de apartheid.” [9]

El profesor Hawking, respaldando el llamado de los palestinos al boicot académico, ha rechazado invitaciones desde Israel.

 De manera parecida al boicot de las universidades sudafricanas durante el apartheid, creemos que la participación en las conferencias académicas o eventos parecidos en Israel – a pesar de las intenciones– solo pueden contribuir a la prolongación de esta injusticia a través de la normalización y por lo tanto legitimización de la misma. Inadvertidamente contribuye al intento de Israel de parecer como participante normal en el mundo académico mientras que al mismo tiempo practica una forma extremadamente perniciosa de control colonial y discriminación racial legalizada contra las y los palestinos.

 Hasta que Israel plenamente cumpla con las leyes y los convenios internacionales, sinceramente esperamos que las y los académicos internacionales no participen en avalar las violaciones de los derechos humanos básicos de las y los palestinos – aún si sea de forma no intencional. Llamamos a nuestros/as colegas a tratar a Israel exactamente de la misma forma que la mayoría del mundo trató a la Sudáfrica racista, o como cualquier otro estado que legisla y practica el apartheid: como estado paria. Solo entonces podrán las y los palestinos esperar una paz justa basada en el derecho internacional, el respeto de los derechos humanos, y más importante, en el principio fundamental de igualdad para todos y todas, sin importar la etnicidad, la religión u otras consideraciones de la identidad.

Por lo anterior, les instamos a boicotear a la Conferencia de Historia Oral de la Universidad Hebrea de Jerusalén y a llamar a sus colegas a negarse a participar en la misma: a solidarizarse con el pueblo palestino.

 [NB: Todas las notas de pie de página están al final de documento, luego de un documento en inglés sobre la libertad académica].

 Cordialmente,

  1. Professor Ahmed Abbes, Directeur de Recherche au CNRS, Bures-sur-Yvette, France

  2. Professor Saleh Abdel Jawad (Hamayel), Birzeit University, Palestine

  3. Professor Nadia Abu el Haj, Barnard/Columbia University, USA

  4. Professor Lila Abu-Lughod, Columbia University, New York, USA

  5. Professor Ghada Ageel, University of Alberta, Edmonton, Canada

  6. Professor Mumtaz Ahmad, Vice President (Academic Affairs), International Islamic University, Islamabad, Pakistan

  7. Professor Ammiel Alcalay, QueensCollege, City of New York, USA

  8. Professor (emeritus) Mateo Alaluf, Université Libre de Bruxelles, Belgium

  9. Dr. Diana Allan, Society for the Humanities, CornellUniversity, Ithaca, USA

  10. Professor Lori Allen, University of Cambridge, England

  11. Professor Amjad Barham, Hebron University, President of the Palestinian Federation of Unions of University Professors and Employees, Palestine

  12. Ryvka Barnard, Doctoral student, New York University, USA

  13. Dr. Samia al-Botmeh, Birzeit University, Palestine

  14. Professor Oren Ben-Dor, Southampton University, England

  15. Professor Hagit Borer, Queen Mary, University of London, England

  16. Professor Glenn Bowan, University of Kent, Canterbury, UK

  17. Dr Robert Boyce, LondonSchool of Economics and Political Science, London University, UK

  18. Professor Haim Bresheeth, SOAS, University of London, England

  19. Professor Judith Butler, University of California, Berkeley, USA

  20. Professor Iain Chambers, Università degli Studi di Napoli, “L’Orientale,” Italy

  21. Professor Michael Chanan, University of Roehampton, England

  22. Professor Hamid Dabashi, Columbia University, New York, USA

  23. Professor Lawrence Davidson, West Chester University, USA

  24. Professor (emerita) Sonia Dayan-Herzbrun, Université Paris, France

  25. Professor Ann Douglas, Columbia University, New York, USA

  26. Professor Haidar Eid, Al-Aqsa University, Gaza, Palestine

  27. Professor Nada Elia, Antioch University-Seattle, Washington, USA

  28. Professor Randa Farah, University of Western Ontario, Canada

  29. Professor (emeritus), Emmanuel Farjoun, The Hebrew University of Jerusalem, Israel

  30. Arie Finkelstein, student, Université Paris Est, France

  31. Professor Ellen Fleischmann, University of Dayton, Ohio, USA

  32. Senior Scholar Bill Fletcher, Jr., Institute for Policy Studies; former President, TransAfrica Forum, Washington, DC, USA

  33. Professor Cynthia Franklin, University of Hawaiʻi

  34. Professor Candace Fujikane, University of Hawai‘i at Mānoa, Honolulu

  35. Ana Ghoreishian, PhD student, University of Arizona, USA

  36. Dr Terri Ginsberg, ICMES, New York, USA

  37. Professor (emerita) Sherna Berger Gluck, CaliforniaStateUniversity, Long Beach, USA

  38. Professor (emeritus) Yerach Gover, City University of New York, USA

  39. Professor Michel Gros, CNRS (National Centre for Scientific Research, Rennes, France

  40. Professor (emerita) Sondra Hale, University of California, Los Angeles, USA

  41. Emad Hamdeh, PhD student, Exeter University, UK

  42. Professor Carrie Hamilton, University of Roehampton, UK

  43. Professor Michael Harris, Université Paris-Diderot, France

  44. Professor Salah D. Hassan, MichiganStateUniversity, Lansing, USB

  45. Professor Sami Hermez, University of Pittsburgh, USA

  46. Shir Hever, Independent Economist/Researcher, Palestine-Israel

  47. Dr. Colleen Jankovic, US Film Scholar, Al-qaws organization, AlQuds/Jerusalem, Palestine

  48. Tineke E. Jansen, Independent researcher, former IOHA Council member, England

  49. Professor Rhoda Kanaaneh, Columbia University, New York, USA

  50. Dr. Fatma Kassem, Independent researcher, Israel

  51. Professor Robin D. Kelley, University of California, Los Angeles, USA

  52. Professor Tarif Khalidi, Center for Arab & Middle Eastern Studies, AmericanUniversity, BeirutLebanon

  53. Dr Laleh Khalili, Reader in Politics, SOAS, University of London, England

  54. Professor David Klein, California State University, Northridge, USA

  55. Professor Dennis Kortheuer, California State University, Long Beach

  56. Professor Ronit Lentin, Trinity College, Dublin, Ireland

  57. Dr Les Levidow, Open University, UK

  58. Professor David Colles Lloyd, University of California, Riverside

  59. Professor (emeritus) Moshé Machover, Kings College, University of London, England

  60. Professor Nur Masalha, SOAS, University of London, England

  61. Professor Joseph Massad, Columbia University, New York, USA

  62. Professor Dina Mattar, SOAS, University of London, England

  63. Professor Anne Meneley, Trent University, Canada

  64. Professor William Messing, University of Minnesota, USA

  65. Jennifer Mogannam, Ph. D. candidate, University of California, San Diego

  66. Professor Chandra Talpade Mohanty, Syracuse University, New York, USA

  67. Professor Ahlam Muhtaseb, California State University, San Bernardino, USA

  68. Dr Karma Nabulsi, University of Oxford, UK

  69. Professor Premilla Nadasen, Queens College, City of New York, USA

  70. Dr. Dorothy Naor, Independent researcher, Israel

  71. Dr. Marcy Newman, Independent Scholar, India

  72. Dr Sonia Nimr, Birzeit University, Palestine

  73. Professor Isis Nusair, Denison University, Ohio, USA

  74. Professor Gary Y. Okihiro, Columbia University, New York, USA

  75. Professor Hussein Omar, University of Oxford, UK

  76. Professor Imranali Panjwani, Kings College, University of London, UK

  77. Professor Ilan Pappe, Exeter University, England

  78. Professor Willie Van Peer, Ludwig Maximilian University, Munich, Germany

  79. Professor Gabriel Piterberg, UCLA, USA

  80. Professor (emerita) Hilary Rose, University of Bradford & Gresham College, London, UK

  81. Professor (emeritus_ Steven Rose, Open University & Gresham College, London, UK

  82. Professor Jonathan Rosenhead, London School of Economics, University of London, UK

  83. Dr Rosemary Sayigh, Center for Arab and Middle East Studies Centre, American University of Beirut, Beirut, Lebanon

  84. Professor (emeritus) Pierre Schapira, University Pierre et Marie Curie, Paris, France

  85. Professor Sarah Schulman, ACT UP Oral History Project, New York, USA

  86. Professor (Emerita) Evalyn F. Segal, PhD, San Diego State University, USA

  87. Professor May Seikaly, Wayne State University, Detroit, USA

  88. Professor Sherene Seikaly, American University in Cairo, Egypt

  89. Dr. Magid Shihade, Birzeit University, Palestine

  90. Professor Anton Shammas, University of Michigan, Ann Arbor, USA

  91. Professor Andor Skotnes, Chair, Department of History and Society, The SageColleges, Troy, NY, USA

  92. Dr Kobi Snitz, Weizmann Institute, Israel

  93. Professor Ghada Talhami, Lake Forest College, Illinois, USA

  94. Professor Lisa Taraki, BirzeitUniversity, Palestine

  95. Sibel Taylor, PhD candidate, Oxford Brookes University, Oxford, England

  96. Professor Sunera Thobani, University of British Columbia, Canada

  97. Professor Barry Trachtenberg, University of Albany, New York, USA

  98. Professor Salim Vally, University of Johannesburg, South Africa

  99. Professor Mark R. Westmoreland, American University Cairo, Egypt

  100. Dr. Patrick Wolfe, Trobe University, Australia

  101. Dr Hala Yameni, Bethlehem University, Bethlehem, Palestine

  102. Professor Mahmoud Zeidan, University of Cairo, Egypt

Respaldado por las siguientes campañas de boicot académico y cultural:: AURDIP (Francia); BOYCOTT! (Israel); BRICUP (Reino Unido); InCACBI (India); PACBI (Palestina); USACBI (EEUU); y por la Alternative Information Centre (Israel).

Para agregar su nombre a esta lista de firmantes por favor escriba al correo hebrewuconferenceboycott@gmail.com

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THE NECESSARY AND IMPORTANT CONSIDERATION OF ACADEMIC FREEDOM

 The UN Committee on Economic, Social, and Cultural Rights defines academic freedom to include:

 the liberty of individuals to express freely opinions about the institution or system in which they work, to fulfill their functions without discrimination or fear of repression by the state or any other actor, to participate in professional or representative academic bodies, and to enjoy all the internationally recognized human rights applicable to other individuals in the same jurisdiction. The enjoyment of academic freedom carries with it obligations, such as the duty to respect the academic freedom of others, to ensure the fair discussion of contrary views, and to treat all without discrimination on any of the prohibited grounds. [10], emphasis added]

 Keeping this definition in mind, we are keenly aware of the importance of the academic freedom of the individual, but also believe that such freedoms should not extend automatically to institutions. Judith Butler reminds us that: “our struggles for academic freedom must work in concert with the opposition to state violence, ideological surveillance, and the systematic devastation of everyday life.” [11]

 It is incumbent on academics to develop such a nuanced understanding of academic freedom if we are to call for social justice and work alongside the oppressed in advancing their freedom, equality and self-determination.

 The Israeli academy is not the bastion of dissent and liberalism it is purported to be by those who defend Israel and attempt to delegitimize the call for academic boycott. The vast majority of the Israeli academic community is oblivious to the oppression of the Palestinian people–both inside Israel and in the occupied territory–and has never opposed the practices and policies of their state. In fact, they duly serve in the reserve forces of the occupation army and, accordingly are likely to be either perpetrators of or silent witnesses to the daily brutality of the occupation. They also do not hesitate to partner in their academic research with the security-military establishment that is the chief architect and executor of the occupation. A petition drafted by four Israeli academics merely calling on the Israeli government “to allow [Palestinian] students and lecturers free access to all the campuses in the [occupied] Territories, and to allow lecturers and students who hold foreign passports to teach and study without being threatened with withdrawal of residence visas,” was endorsed by only 407 out of 9,000 Israeli academics – less than 5% of those who were invited to sign it. [12]

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Notas de pie de página:

[1] La decisión fue publicada en la revista oficial Israeli Gazette (la versión hebrea), número 1425. Por ese medio fue “legalizada” por Israel. Esta tierra era (y todavía es) principalmente propiedad de palestinos/as viviendo en esa zona. Una gran parte de las tierras confiscadas luego se entregó a la Universidad Hebrea para ampliar su campus (principlamente sus residencias estudiantiles). Los dueños/as palestinos/as se negaron a abandonar sus tierras y hogares, con el argumento de que la orden de confiscación de 1968 era ilegal. Cuando el caso se llevó a la Corte Distrital de Jerusalén en 1972 (archivo número 1531/72), la corte falló a favor de la Universidad y el Estado, con la decisión de que las familias palestinas debían evacuar sus hogares y recibir ofertas de vivienda alternativa. También ver: http://news.nationalpost.com/2012/02/12/un-report-accuses-israel-of-pushing-palestinians-from-jerusalem-west-bank/

[2] Keller, U. (2009) the Academic Boycott of Israel and the Complicity of Israeli Academic Institutions in Occupation of PalestinianTerritories. The Economy of the Occupation: A Socioeconomic Bulletin: Alternative Information Centre.

http://www.alternativenews.org/images/stories/downloads/Economy_of_the_occupation_23-24.pdf

[3] http://www.jpost.com/Local-Israel/In-Jerusalem/Hebrew-University-in-Arabic

[4] http://www.ynet.co.il/articles/0,7340,L-3827102,00.html

[5] http://www.jewishlinkbc.com/index.php?option=com_content&view=article&id=944:lapid-threatens-to-bring-down-the-govt-on-haredi-army-issue&catid=150:news&Itemid=562

[6] http://www.icj-cij.org/docket/index.php?pr=71&code=mwp&p1=3&p2=4&p3=6&ca

[7] http://pacbi.org/etemplate.php?id=869

[8] http://bdsmovement.net/?q=node/52

[9] http://www.pacbi.org/etemplate.php?id=2102

[10] UN Committee on Economic, Social and Cultural Rights, “The Right to Education (Art.13),” December 8, 1999

http://www.unhchr.ch/tbs/doc.nsf/(Symbol)/ae1a0b126d068e868025683c003c8b3b?Opendocument

[11] Judith Butler. “Israel/Palestine and the Paradoxes of Academic Freedom.” in: Radical Philosophy, Vol. 135. pp. 8-17, January/February 2006. http://www.egs.edu/faculty/judith-butler/articles/israel-palestine-paradoxes-of-academic-freedom/ (Accessed on December 10, 2011)

[12] http://pacbi.org/etemplate.php?id=792

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Traducción de la campaña de boicot a Israel en Colombia. El original pueden verlo en:

http://www.usacbi.org/2013/08/call-to-boycott-the-oral-history-conference-at-the-hebrew-university-of-jerusalem-open-letter/

Colombia-Israel una relación peligrosamente consolidada.

La relación entre Colombia e Israel se ha fundamentado principalmente en torno a lo militar, cada vez de manera más especializada y análoga. De un lado, la compra y venta de armamento, así como el entrenamiento a fuerzas regulares y paramilitares. De otro lado, convertirse en el referente militar de EEUU, cada uno en su región.

Los ministros de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, y de Israel, Ehud Barak

Los años 80

 El fortalecimiento de dicha relación inicia en 1988 cuando el Estado colombiano compra a Israel 13 aviones Kfir, así como equipos y servicios militares. A cambio Israel compraría a Colombia 2.2 toneladas de carbón en un periodo de cuatro años y la posibilidad de comprar petróleo y aumentar el comercio del café.1 Este intercambio comercial y militar se ha ido afianzando con el paso de los años, hasta que en 2005 Israel se convierte en el primer proveedor de armamento para el gobierno colombiano.

 Yair Klein era un militar de los grupos especiales de asalto del ejército israelí. Un héroe de los que se ven en las películas de acción, que rescatan rehenes secuestrados por los terroristas. Luego se retira del ejército pero no del negocio de la guerra. Funda su propia compañía de seguridad privada y a finales de los años ochenta, invitado por altos mandos de las fuerzas armadas llegó a Colombia con el papel de entrenar los sicarios de Pablo Escobar y Rodríguez Gacha. Quienes sucesivamente conformaron los grupos paramilitares que han protagonizado 30 años de historia patria.

 Esta operación se realizó porque Colombia necesitaba una fuerza contra-insurgente capaz de confrontar la amenaza izquierdista. Lo mismo sucedió en el resto de América Latina, es una estrategia que respondía a la necesidad de los Estados Unidos de mantener los vecinos bajo su control.

Los paramilitares fueron entrenados por Yair Klein

Siglo XXI

Hoy el continente latinoamericano ha cambiado y experimenta caminos de soberanía y democracia que ponen en discusión la histórica hegemonía de los Estados Unidos. Una situación en la que Colombia puede llegar a jugar un nuevo papel. Así, fortalece sus fuerzas militares y se llena de bases norteamericanas, poco apreciadas por sus vecinos.

 Al igual que Israel se fortalece militarmente como aliado de Estados Unidos en el Medio Oriente, Colombia lo hace en América del Sur, gozando de esta forma de un lugar privilegiado como beneficiaria de la ayuda militar estadounidense.

 La existencia de un conflicto armado interno, es una situación común entre los dos países. La cual podría ser considerada más allá de una tragedia humana como una oportunidad para los negocios. Así, el estado de guerra permanente permite a ambos países destinar un gran presupuesto para los gastos armamentísticos, impulsando la competitividad en cuanto a economía a escala e inversión en la investigación e innovación de la industria militar nacional. Proyectándose la industria militar colombiana en el mercado mundial, al lado de USA e Israel.

 Como el mismo Ministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, afirmó durante la inauguración de la feria de armas Expodefensa 2012, las armas producidas en Colombia tienen la ventaja de ser experimentadas día tras día en el campo de batalla donde el pueblo colombiano se masacra mutuamente. Otra situación compartida con Israel, que experimenta sus inventos sobre el pueblo palestino de la franja de Gaza y Cisjordania.

 Surge una cuestión que a la hora de hablar de paz no debería ser ignorada, ¿estará la industria militar dispuesta a renunciar a la posición de ventaja ofrecida por la guerra?

 Mientras se da respuesta a esta pregunta, Indumil la fábrica nacional de armas implementa una exitosa estrategia de alianzas. A partir del 2010 ha conseguido la patente del célebre fusil israelí, Galil. Y hoy construye la versión mejorada del mismo, llamada Galil ACE, gozando de la exclusiva mundial.2

Un acuerdo económico de gran tamaño, considerando que el Galil es comprado por ejércitos de todo el mundo. Colombia los construye, Israel cobra sus derechos garantizados por las patentes y el mundo se mata con ellos.

Ejército israelí ocupando Palestina.

1 Ramírez León, José Luís, “La proclamación del Estado Palestino y sus implicaciones en las relaciones internacionales de Colombia”, 1989. En: http://colombiainternacional.uniandes.edu.co/view.php/36/index.php?id=36

2 Indumil Colombia, “Gestión industrial 2”, 2007 a 2011. En: https://www.indumil.gov.co/docs/editor/Rendicion%20de%20Cuentas/GESTION%20INDUSTRIAL.pdf